La pasada semana, en la Cámara de Diputados, se produjo un cruce entre dos legisladores de mi provincia San Juan: Frank Ramírez, del oficialismo, y Melido Mercedes, de la oposición, a propósito del discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader.
Frank Ramírez sostuvo que en San Juan este gobierno ha entregado más de cien obras. Melido Mercedes respondió con descalificación, se burló del discurso presidencial llamándolo “rendición de cuentos” y afirmó que en la provincia las obras del gobierno se cuentan con los dedos de una mano, y que incluso sobran dedos.
Por eso hoy no voy a entrar en el universo completo de obras ejecutadas por esta gestión en San Juan. No hace falta. Me basta con referirme a las que yo mismo he tenido la oportunidad de presenciar en su inauguración, entrega o puesta en servicio.
He estado en la Escuela de Educación Inicial Profesora Rosa María Mora Tavera; en el Polideportivo Ramón Pasián; en el primer parque de zona franca industrial de San Juan; en el Liceo Ana Cristina Farías Méndez; y en el recinto de la Universidad ISA en Bohechío.
He estado en la inauguración del proyecto de conectividad a internet de fibra óptica para la región Sur; en la carretera de acceso a la presa de Palomino; en la nave industrial tabacalera de la zona franca; en el destacamento policial de Guanito; y en entregas de calles asfaltadas, aceras y contenes en Juan de Herrera, Sabaneta, La Jagua, Maguana Abajo y Maguana Arriba.
También he estado en la entrega de las carreteras Vallejuelo–Batista, Vallejuelo–Río Arriba Sur y Los Arroyos–Sabaneta; en el Centro Educativo León Romilio Rodríguez Ventura, en Carrera de Yeguas; en el mercado municipal de Las Matas de Farfán; y en la jornada en que se entregaron la planta de tratamiento de aguas residuales de Las Matas de Farfán, el mejoramiento del alcantarillado sanitario, la ampliación del acueducto de Las Matas, la reconstrucción de la línea de impulsión del acueducto de Juan de Herrera, la habilitación del acueducto El Córbano y la ampliación del acueducto múltiple Yabonico.
He estado en la entrega de 14 viviendas del plan Dominicana se Reconstruye; en el destacamento policial de Carrera de Yeguas; en los proyectos de electrificación de Pascual García, Cañada Cadena, La Lata y Tambalá; en las 48 viviendas entregadas en Las Matas de Farfán; en el CAIPI Villa Esperanza; en la carretera Las Matas de Farfán–Carrera de Yeguas; y en la entrega de nueve viviendas de la segunda etapa del proyecto habitacional de Las Matas.
He estado además en la panadería comunitaria de Las Matas de Farfán; en el Hogar Permanente para Personas Envejecientes Santa Lucía; en la cancha deportiva y el centro comunal de Sabana Alta; en la reconstrucción de la carretera San Juan–Las Matas de Farfán; en el acueducto El Cercado con extensión a Placer Bonito; en la reconstrucción de la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro; y en la expansión de la red de Farmacias del Pueblo en El Rosario, El Batey, Hato del Padre, Las Charcas de María Nova, Las Zanjas, Carrera de Yeguas, La Jagua y Villa Flores.
Ese recuento no da cinco.
No da cuatro.
No da “los dedos de una mano”.
Da 50 obras y proyectos que he visto inaugurar, entregar o ponerse en servicio en la provincia San Juan.
Entonces no estamos ante una diferencia de percepción. Estamos ante una diferencia entre la verdad y el relato.
Negar eso no es hacer oposición. Negar eso es faltarle el respeto a la provincia.
Al honorable diputado Melido Mercedes, con el respeto que merece su investidura, le diría que antes de volver a reducir San Juan a una frase de coyuntura, recorra la provincia sin prejuicios. Que se dé un verdadero baño de pueblo. Que escuche a la gente y mire de frente las comunidades donde hoy hay obras que antes no existían.
Y cuando salga, que no vaya solo. Que salga con varios de sus seguidores, porque van a hacer falta muchas manos para contar las obras que este gobierno ha entregado en San Juan.
Como dijo el presidente Luis Abinader: “¿Quieren obras?… cojan obras.”
San Juan merece debate político, sí. Pero merece uno serio, no uno construido sobre la negación de lo visible.
Porque al final, la verdad del territorio siempre termina derrotando la comodidad del discurso.
Y en San Juan, la verdad tiene calles, tiene escuelas, tiene mercados, tiene viviendas, tiene acueductos y tiene nombre propio.
Por eso, cuando se diga que las obras de este gobierno en San Juan se cuentan con una mano, habrá que responder con serenidad, pero también con firmeza: no se está discutiendo política; se está intentando negar la realidad.
Y la realidad de San Juan no se tapa con una mano.
Por Miguel Cano
Especialista en marketing y gestión de proyectos públicos


