Los focos están puestos en Donald Trump y Kim Jong-un, pero China es el elefante en la habitación.
Pekín es el único aliado de larga data importante de Pyongyang, así como Washington es su más poderoso rival estratégico.
Esto le da a
China un papel clave para determinar si cualquier acuerdo alcanzado entre los líderes estadounidense y norcoreano puede ser exitoso.
Estas son las tres cuestiones que definen el rol de este poderoso actor en la histórica cumbre de este martes entre Estados Unidos y
corea del Norte.