22.9 C
San Juan de la Maguana

PCT Ante el discurso del Presidente de la República: Los sacrificios no deben seguir siendo del pueblo

Santo Domingo.- El Partido Comunista del Trabajo observa que sobre los efectos de la guerra no tenemos “Nada nuevo bajo el sol”; las fuerzas políticas democráticas y la opinión pública sensata en los diversos confines del mundo, advirtieron a tiempo que la aventura guerrerista del imperialismo norteamericano y el sionismo, crearía una grave situación para la marcha de la economía mundial y sus efectos por doquier principalmente sobre los trabajadores y los pueblos.

Aunque el presidente Luís Abinader habló de honestidad y claridad, cuando llamó a “hacer ciertos sacrificios necesarios”, ese componente de su mensaje no deja lugar a dudas de que está dirigido a los de siempre: trabajadores, clase media, consumidores; en una palabra: pueblo de abajo. Por eso habló de “presiones” sobre las tarifas de servicios de transporte, electricidad y precios de los alimentos.

Lo que llama “responsabilidad compartida” no tocará a los grandes beneficiarios del actual modelo económico que permite ganancias netas indecentes para los grandes empresarios nacionales y extranjeros, ante las privaciones que sufren las mayorías nacionales.

Las medidas anunciadas por el presidente de la república, así como el futuro incierto que el actual panorama internacional configura; constituyen una oportunidad para, sin estridencia ni populismo, insistir en las propuestas que centradas en el interés nacional han reclamado desde hace tiempo diversos sectores: que los que más ganan sean los que más tributen al fisco.

Así mismo deben ser eliminados los subsidios a las grandes corporaciones empresariales, hoteleras, zonas francas y de corporaciones de transporte, los cuales no se traducen en calidad de vida para las mayorías nacionales y solo impacta en los beneficios netos del gran capital.

El PCT sostiene que en las actuales circunstancias cobra mayor pertinencia la demanda de una política tributaria progresiva y desmantelar el drenaje de recursos públicos hacia las grandes empresas mediante subsidios y exenciones fiscales.

Finalmente advertimos que, al parecer, su fidelidad a la política exterior agresiva del gobierno norteamericano, impidió al presidente decir algo más allá de los precios del petróleo y derivados. Ni siquiera por razones de elemental humanidad implora paz sobre una guerra insensata que llenará las arcas del complejo militar industrial aposentado en los grandes centros financieros al tiempo que trastorna el mundo.

Dejar un Comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Exit mobile version