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San Juan de la Maguana

Voto de Calidad

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El proceso electoral que se avecina, por su importancia, obliga a los votantes a reflexionar en base a la oferta electoral que se le proporciona, pues no todo quien aspira a un puesto electivo se ajusta a los perfiles definidos para desempeñar el puesto con eficiencia. Eso hay que valorarlo fríamente antes de entrar a la mesa de votación correspondiente.

Saber de antemano cual es la hoja de vida del o la aspirante a un puesto electivo, es recorrer gran parte del camino hacia el lugar donde cada ciudadano ejercerá el derecho al voto. No nos llamemos a engaño, la reflexión se impone, ahora más que se ha colado, por ese descuido del ciudadano, tanta gente inoperante en los Ayuntamientos, en el congreso y, hasta en la presidencia de la República. La reflexión antes de ingresar a la urna a ejercer el derecho a elegir, es el momento expedito para castigar a quienes quieren llegar con el uso del dinero o premiar a quienes, a su juicio, llenan los requisitos para un buen desempeño.

Otorgar un voto de calidad es ético, es moral y es compromiso, es también valentía y convencimiento de la característica del puesto y de quien debe ejercerlo para beneficio del pueblo. No es lo mismo votar por quien se compromete a volver al barrio a hacer lo que prometió en la campaña, que hacerlo cuando quiere el voto, a través de altoparlantes y dinero que nadie conoce su procedencia aunque sepan que no es licito.

Un voto de calidad es el producto de la reflexión acerca de lo que pasa en el diario vivir del país bajo la mirada indiferente de quienes tienen la obligación de corregirlo y no lo hacen.

Las instituciones responsables de las áreas administrativas no parecen enterarse de lo que pasa, solo existen para llenar la nomina de la institución sin que nadie se entere de su desempeño.

Los representantes o cabezas de las instituciones funcionan cuando el presidente visita algún pueblo, se arreglan las calles por donde hará su recorrido, se activa el poder mediático dando a entender que ya todo está solucionado con su presencia. (Un buen ejemplo de ineptitud y debilidad administrativa) .

Debe haber en este certamen electoral un voto por los candidatos comprometidos con el combate real a la corrupción administrativa, a la impunidad cada vez mas creciente, al desempleo, al trato desigual, al nepotismo, al amiguismo, al clientelismo político, y mas y que, a su vez, se comprometa a crear un ambiente participativo en las instituciones donde los ciudadanos accedan para saber que se hace, como se hace y como sus acciones favorecen o no a la población que los eligió. Por aquellos que asumen el compromiso de defender la soberanía política, la soberanía económica, promover salud y educación gratuita y que convierta la producción en el eje fundamental del desarrollo creando las condiciones para el procesamiento y su posterior comercialización de lo que se produce.

Aquellos que se comprometan con un proyecto de desarrollo integral que aproveche las potencialidades que tenemos y convertirlas en puntal del propio desarrollo. Así las instituciones estarían al servicio de todos y lo que se produce podrá ser disfrutado por todos en igualdad de condiciones, ofrecerlo a quien mejor nos pague, comprar a quien mejor nos venda sin ninguna atadura, y, podamos ofrecer a los turistas que cada año aprovechan nuestras ofertas, nuestra belleza natural sin temor a que la delincuencia pueda interrumpir su estadía. Estos pasos podemos darlos ahora si analizamos las propuestas de los candidatos y determinamos su nivel de compromiso para no depositar un voto por quienes días después nos estemos lamentando.


Autor; Roberto Rosado Fernández,

 Profesor UASD, San Juan de la Maguana.
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